domingo, 27 de septiembre de 2009

Sustentación

Como sujetos pertenecientes a una academia de artes, en este caso la escuela de artes visuales de la Universidad Tecnológica de Pereira. Queremos hacer uso de la memoria y de alguna manera por medio de la obra establecer un juego, donde la propuesta contextual “método” sea un llamado a la acción. Y se establece por medio del color blanco una crítica a la actitud pasiva de las directivas que se supone son los gestores de la acción en un centro académico. Y más aun tratándose de una escuela de artes llamada a impulsar el desarrollo cultural de una región.

Es así como la obra pretende establecer un diálogo entre las acciones de los sujetos y como estos transforman el sistema social. Planteando al sujeto como el ser que está involucrado en las dinámicas de la sociedad, se crea una metáfora donde el objeto escultórico es igualmente cambiante, dinámico y está determinado por las interacciones con su entorno con sus semejantes y los fenómenos que lo pueden reconfigurar.

Esta catarsis de nuestra experiencia académica con la institución, nos lleva a concluir que durante estos casi cinco años, no hemos vivido una comunicación directa entre los sujetos estudiantes y directivos de la escuela de artes. Concluyendo que, el ser es pasajero, pero en la escuela de artes el ser como estudiante deja de ser pasajero para convertirse en invisible.

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